Bueno es difícil hablar de uno mismo, pero se trata de hablar de mi máxima ilusión la fotografía.
Desde pequeño con mi primera cámara, mis experiencias se basaban en la curiosidad y en la búsqueda de encuadres diferentes. Mi equipo era bastante básico, una cámara compacta.
Decidí que toda esa pasión que sentía por cada imagen que retrataba, debía de tener un sentido. Fue entonces cuando por medio de Foto pro-Valencia conocí a todo un gran profesional: Jose Luís Abad Rubio.
En 1999, ingrese en su escuela, Abad-estudio.
Gracias a las clases y practicas realizadas en la escuela de este gran profesional, mi actitud como fotografo encontró, el camino de debía seguir. Mi gran afición al mundo del motor hizo el resto. Continué mi formación con las clases privadas de Jose Luís Varea. Cuando digo privadas es porque sentía que necesitaba un poco salir de las reglas y los libros, simplemente necesitaba encontrarme a mi mismo y lo realmente deseaba hacer.
Con J. Luís y sus clases “casi como de amigo”, descubrir qué tipo de imágenes eran las que a mi me hacían sentir bien. Porque de nada sirve intentar copiar lo que otros hacen pues si no eres capaz de sentir el momento la imagen carecerá de sentimiento.
Mi primer trabajo serio me llegó de la mano de la diseñadora Inma Bermen. Para mí era todo un desafío, pues la moda y todo su glamour me atraía bastante. Fue una experiencia muy gratificante.
Pero mis sentimientos por el motor, me hicieron decidirme por una disciplina muy complicada “La fotografía deportiva”. Todo pasa muy deprisa no se puede dudar, ni puedes bajar la guardia... En un segundo pueden pasar muchas cosas.
No ha sido un camino fácil llegar hasta aquí. Fotografía deportiva implica equipos caros y si no vives de ellos, es complicado, es un gran esfuerzo económico. Pero yo, como si fuera mi primera cámara compacta, ahí estaba en mi primer Gran Premio Cheste 02. Por supuesto buscando a falta de equipo mi encuadre especial. Las limitaciones son buenas pues te hacen pensar e ingeniártelas para pelear junto a fotógrafos que llevan verdaderos cañones.
Mi gran oportunidad me llego de la mano de Pablo Bueno “Motociclismo”, Héctor Atienza “El Mundo” y Josep Bartual “Levante-EMV”. Pude participar en una de las ediciones mas vanguardistas de la comunidad valenciana “El Anuario del Motor Valenciano” desde 2000 a 2003 pude trabajar sin ningún gasto y con el beneficio de la experiencia fotográfica, en una edición que apostaba por las jóvenes promesas de nuestra comunidad. En este punto pude disfrutar de las diferentes disciplinas motociclísticas. Supermotard, enduro, cross, clásicas, velocidad, etc.
Realmente uno se siente especial pues puede que estuviese fotografiando, al que podría ser el próximo campeón del mundo. En el 2004 di un pasito más colaborando gratis para el “suplemento levante de la revista Motociclismo”, y ha su vez, probé suerte en motor magazine… ¡pues eso! probé suerte. Ya para entonces y con mucho esfuerzo me compre mi primera gran cámara una preciosa EOS 50 E un año después una EOS 3, y un par de objetivos Sigma 2,8.
Era como luchar contra el caballo de Troya, pero continué luchando. Los siguientes años fueron complicados y con muchas decepciones. Pero aun así me mantuve, y en este 2006 me llego una gran oportunidad de la mano de “Motos de Ayer”, que por supuesto no la pienso desaprovechar. Mis imágenes ahora pasan por toda una gran cámara EOS 5D. De la que espero que todos podamos disfrutar. |